Carmona conserva gran variedad y vitalidad en su ciclo festivo, con amplia participación social; además, se ha preocupado de mantener las fiestas y recuperarlas. La mayor parte de las asociaciones ciudadanas de Carmona tienen sentido en tanto y cuanto son parte de la organización y desarrollo de las fiestas, sobre todo las hermandades (Patrona y Semana Santa) y las peńas (Carnaval y Feria). En un tiempo en que el consumo invita a aislarse, a quedarse en casa viendo la televisión y a practicar un ocio individualista, el que la gente salga a la calle y participe en actividades lúdicas es de enorme riqueza cívica y un valor a fomentar y mantener, más allá de que alguna de estas fiestas reproduzcan una sociedad agraria patriarcal, aristocrática y desigual. |